Ante un mundo complejo y en riesgo, Moscú busca articular
El congreso del Foro Socialista Internacional (Sovintern), que se realizará el 25, 26 y 27 de abril en Moscú, se piensa como una nueva forma de reconfiguración del mapa político de la izquierda global, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, bloqueos, sanciones económicas y fragmentaciones de los espacios progresistas.
En ese marco se rendirán homenajes a Fidel Castro por el centenario de su nacimiento y habrá pronunciamientos de solidaridad con dirigentes como Cristina Fernández de Kirchner, Pedro Castillo y Nicolás Maduro.
Desde el momento mismo de su idea y concepción, el encuentro buscará posicionarse frente a los múltiples y graves conflictos sociales, políticos y bélicos que conmueven al globo y denunciará los bloqueos económicos a Cuba, Venezuela, Nicaragua e Irán.
Con la participación prevista de unos 300 delegados de los cinco continentes, el Sovintern se propone trascender el formato tradicional de los foros internacionales y avanzar hacia una articulación internacional más coordinada de todas las fuerzas progresistas.
El coordinador ejecutivo del Sovitern para América Latina y España, Lois Pérez Leira, indicó que el Foro Socialista Internacional pretende constituirse en “un instrumento válido” para enfrentar lo que definió como “el avance del imperialismo y el fascismo a nivel global”.
En esa línea, el evento no sólo tendrá una dimensión ideológica, sino también política: romper, al menos simbólicamente, el aislamiento que Occidente ha puesto en acción sobre Rusia desde el inicio del conflicto con Ucrania.
El diagnóstico que sobrevuela a la convocatoria no es nuevo y cuenta con una vieja tradición política, pero en esta oportunidad gana en necesidad de urgencias, pues la izquierda internacional aparece dispersa, con escasa capacidad de coordinación y, en muchos casos, a la defensiva.
En ese sentido, el Sovintern intenta recuperar la tradición de las internacionales políticas del siglo XX, pero adaptada a un escenario más fragmentado, donde conviven partidos comunistas, movimientos antiimperialistas y expresiones progresistas de diverso signo.
El lema del encuentro, “Por un nuevo socialismo del siglo XXI”, retoma la impronta impulsada por el ex presidente bolivariano de Venezuela, Hugo Chávez, aunque en un contexto muy distinto al de la primera ola progresista latinoamericana de fines del siglo XX y principios del actual.
La referencia no es menor: implica reconocer la necesidad de actualizar un ideario que, tras el retroceso de varios gobiernos de la región y el avance de nuevas derechas, busca redefinirse.
Más allá de las definiciones, el desafío de fondo será otro: que el Sovintern sea algo más que una declaración de principios.
La historia reciente de estos espacios muestra que la retórica suele superar a la capacidad de acción; y frente a esa realidad Moscú ofrece un escenario y un impulso político renovados.
¿Podrán las fuerzas convocadas construir una agenda común en un mundo que, como en otras épocas, vuelve a ordenarse en clave de bloques? Esa es la gran incógnita y el gran desafío.




