OIT vincula derechos laborales con la seguridad de los periodistas y la libertad de prensa

Con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa (3 de mayo), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha publicado un informe que examina la dimensión de los derechos laborales en la protección de los periodistas y los trabajadores de los medios de comunicación.

El trabajo de los periodistas es cada vez más arriesgado. Desde 1993, más de 1.850 periodistas han sido asesinados, y cientos más se encuentran actualmente detenidos arbitrariamente, desaparecidos o enfrentando amenazas[1]. La mayoría de estos asesinatos siguen sin resolverse. Otras amenazas incluyen el acoso judicial, así como la violencia y el acoso en línea, incluidas amenazas por razón de género dirigidas a las mujeres periodistas[2].

El informe destaca que la seguridad de los periodistas no solo depende de la libertad de expresión, sino también del disfrute de los derechos fundamentales en el trabajo. Examina cómo los principios y derechos fundamentales en el trabajo, así como otras normas internacionales del trabajo pertinentes, pueden mejorar la seguridad de los periodistas y apoyar a los gobiernos, a los empleadores de los medios de comunicación, a los trabajadores y a sus organizaciones en la elaboración de estrategias para garantizar la protección en el sector.

«Los periodistas son defensores clave de los derechos humanos y laborales», afirmó Frank Hagemann, Director de Políticas Sectoriales de la OIT. «También son trabajadores, y los derechos laborales ofrecen una herramienta importante para proteger a los periodistas en el trabajo».

La OIT forma parte del Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre la seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad, adoptado por la Junta de los jefes ejecutivos del sistema de las Naciones Unidas para la coordinación en 2012.

Insatisfacción democrática, cuatro años después…

En mayo se cumplen 4 años desde que la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS) le otorgara a Cristina Fernández de Kirchner el Doctorado Honoris Causa y ella pronunciara su magistral conferencia donde acuñó con precisión, el concepto de “Insatisfacción Democrática”. Cristina, señaló cómo, en nuestras sociedades latinoamericanas, la democracia representativa ya no logra satisfacer las expectativas materiales y simbólicas de vastos sectores populares. La gente vota, elige gobiernos, pero al final la plata no alcanza, la desigualdad se agrava y la promesa republicana de que “el pueblo manda” se diluye en la rutina de un sistema que parece girar en vacío. Esa insatisfacción es real, profunda y explicable: es el fruto de décadas de neoliberalismo, ajuste estructural y captura del Estado por intereses concentrados.

Cristina hizo un diagnóstico certero, puso nombre y alertó el rumbo en que estábamos y que llama aún hoy a la acción ya que cuatro años después, la insatisfacción no agota la realidad actual. No solo hay insatisfacción ciudadana ante un orden democrático que no entrega resultados; lo que estamos viviendo es algo más grave: una democracia en estado de excepción o de sitio. La representación de la voluntad popular no solamente no satisface a sus electores; directamente se ve limitada, deformada y, en muchos casos, abiertamente alterada en sus principios fundacionales por prácticas autoritarias de los gobiernos de turno. El Estado de Derecho se mantiene formalmente —hay elecciones, parlamentos, tribunales—, pero en la práctica opera bajo un régimen de excepción permanente donde el poder ejecutivo concentra facultades extraordinarias, manipula instituciones y compra o coacciona la voluntad de los representantes.

Esta tesis no es mera retórica. Se verifica en hechos concretos y recientes que muestran un patrón regional preocupante.

En Argentina, dos casos emblemáticos ilustran con crudeza esta doble mecánica de intervención en la democracia y en el derecho soberano del pueblo a elegir a sus representantes. Por un lado, el exsenador Edgardo Kueider —detenido en diciembre de 2024 en la frontera con Paraguay mientras intentaba ingresar con más de 200 mil dólares sin declarar— encarna la compra directa de voluntades: legislador que pasó de votar como peronista a convertirse en pieza clave para aprobar la Ley Bases del gobierno de Javier Milei. No se trata de un incidente aislado: es la materialización de cómo el Ejecutivo puede torcer la voluntad popular expresada en las urnas mediante incentivos económicos a quienes deben representar al pueblo. La soberanía popular se convierte en mercancía.

Por el otro, la proscripción judicial de Cristina Fernández de Kirchner: en junio de 2025, la Corte Suprema de Justicia confirmó su condena a 6 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en la causa Vialidad. Esta decisión, calificada por amplios sectores del campo popular como un claro caso de lawfare o proscripción política, impide directamente al pueblo argentino elegir libremente a una de sus figuras políticas más representativas y con mayor apoyo popular histórico. Se viola así el principio elemental de la soberanía popular: el derecho de los electores a decidir quién los representa, sin que un poder judicial politizado pueda sustituir o vetar esa voluntad. La proscripción de Cristina no es solo un ataque personal; es una intervención estructural en el corazón mismo de la democracia.

En Honduras, la situación es aún más descarada. En abril de 2026, diputados de la bancada del Partido Liberal confirmaron haber recibido depósitos y cheques de entre 50 y 100 mil lempiras directamente desde Casa Presidencial, gobernada por el Partido Nacional. El argumento oficial —“ayudas para la gestión social”— no disimula la realidad: se trata de un mecanismo clientelar clásico para asegurar lealtades legislativas. El Presidente, a través de recursos públicos, alquila disciplinamiento parlamentario. La separación de poderes se vuelve ficción; el Congreso deja de ser contrapeso y se transforma en extensión del Ejecutivo.

En Ecuador el proceso es aún más sofisticado e institucional. El Consejo Nacional Electoral (CNE), el 26 de abril de 2026, canceló la inscripción de dos partidos de oposición —Unidad Popular y Construye— por supuestos incumplimientos en el número de adherentes, antes a principio de año rechazó la inscripción de más de diez nuevos partidos políticos y movimientos al mismo tiempo que suspendía por 9 meses a la principal fuerza opositora, la Revolución Ciudadana. El gobierno de Daniel Noboa ha decretado y mantenido estados de excepción en nueve provincias clave (incluyendo Pichincha y Guayas, con Quito y Guayaquil), imponiendo toques de queda y restringiendo el libre tránsito y las movilizaciones justo en el breve periodo preelectoral de las seccionales adelantadas a noviembre de 2026. El resultado es previsible: se acorta el tiempo de los opositores para organizarse, se elimina competencia electoral mediante decisiones “técnicas” y se limita la expresión ciudadana bajo el pretexto de la seguridad. La voluntad popular queda encerrada entre la proscripción, el calendario manipulado y la excepcionalidad permanente.

En Chile, bajo los gobiernos de Boric y de José Antonio Kast, la Macrozona Sur (La Araucanía y provincias de Arauco y Biobío) vive desde hace más de cuatro años bajo un Estado de Excepción Constitucional de Emergencia que ha sido prorrogado de forma sistemática y casi ininterrumpida por el Congreso. Lo que empezó como medida temporal se ha normalizado: despliegue militar prolongado, restricciones al libre tránsito y un régimen de facto donde los derechos fundamentales operan con reglas distintas. Esta excepcionalidad permanente convierte una zona significativa del país en un territorio bajo sitio democrático, donde la gobernabilidad se impone por la fuerza en lugar de por el consenso ciudadano.

En Perú, las elecciones generales de abril de 2026 estuvieron marcadas por retrasos masivos en la instalación de mesas de sufragio (en varios distritos de Lima y otras zonas), lo que generó acusaciones directas de fraude por parte de candidatos como Rafael López Aliaga y una crisis postelectoral que cuestionó la legitimidad del proceso. Sumado al uso recurrente de estados de emergencia en diversas regiones y a la tradición de inestabilidad institucional (con múltiples cambios de mando presidencial en pocos años), estos hechos erosionan la confianza en el escrutinio electoral y dejan la representación popular bajo sospecha permanente. La voluntad ciudadana se ve alterada no solo por la logística fallida, sino por la desconfianza sistémica que genera.

Estos no son episodios aislados. Forman parte de una tendencia continental donde los gobiernos —de distintos signos ideológicos— invocan la “gobernabilidad”, la “seguridad”, el “riesgo climático” o la “emergencia” para justificar un estado de excepción de facto. Giorgio Agamben lo advirtió hace años: la excepción se vuelve regla. Y cuando la excepción se normaliza, la democracia representativa deja de ser el gobierno del pueblo para convertirse en la administración de una oligarquía que controla el Ejecutivo, captura las instituciones arbitrales o invierte el equilibrio de poderes.

La insatisfacción democrática que describió Cristina desnudó algo más siniestro: la erosión estructural de la soberanía popular. Los ciudadanos siguen votando, pero su voto se ve cada vez más mediatizado, condicionado o directamente anulado por mecanismos que operan fuera del escrutinio democrático. La representación ya no traduce la voluntad general; la distorsiona o la sustituye.

Estamos ante una democracia sitiada. Y solo recuperando la centralidad de la soberanía popular —con instituciones verdaderamente independientes, con transparencia radical en el financiamiento político y con mecanismos de control ciudadano permanentes— podremos salir del estado de excepción y volver a hacer de la democracia un instrumento real de emancipación colectiva. De lo contrario, seguiremos celebrando elecciones que, cada vez más, serán mera formalidad para legitimar un poder que ya no representa al pueblo.

 

Esta semana se está realizando Subregional (SUBRAC) – Cono Sur en Asunción, Paraguay

Una delegación de Anef encabezada por Angela Rifo (Vicepresidenta de Relaciones Internacionales ANEF) y Sandra López (Vicepresidenta de Mujer y Equidad de Género)  participan en la reunión de Comités consultivos del Cono Sur SUBRAC 2026 – Frente a la Crisis los Servicios Públicos respondemos con Organización, Derechos y más Democracia.
La reunión de la SUBRAC (Subregional Andina y Cono Sur) de la Internacional de Servicios Públicos (ISP) que se desarrolla en Asunción, Paraguay, del 27 al 29 de abril de 2026, se centra en el fortalecimiento sindical y la defensa de los derechos laborales en el sector público del Cono Sur.

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Este encuentro reúne a representantes sindicales de la región (incluyendo Chile, Paraguay y otros países) con los siguientes propósitos clave:
  • Defensa de los Servicios Públicos: Se aborda la protección de la salud pública y otros servicios esenciales frente a reformas que afectan los derechos laborales.
  • Situación Previsional: Se discuten acciones de repudio a cambios en los sistemas previsionales y de jubilaciones que vulneran derechos adquiridos de los trabajadores, como se mencionó respecto a la situación en Paraguay.
  • Organización y Articulación Regional: Evaluación y planificación del trabajo de comités sectoriales (mujeres, jóvenes, LGTBIQA+) y preparativos para el próximo Congreso de la CONTLAC (Confederación de Trabajadores y Trabajadoras de las Legislaturas de las Américas y el Caribe).
  • Contexto Político: Análisis de la situación sindical en la subregión para fortalecer la unidad en la defensa de los trabajadores públicos.
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La ISP, organizadora de este evento, agrupa a sindicatos de trabajadorxs del sector público en el ámbito mundial.

Public Services International

Gobierno local y regional/Municipal

Lxs trabajadorxs de los gobiernos municipales, locales y regionales prestan sus servicios públicos esenciales, como el agua, la electricidad, el saneamiento y la recolección de residuos. Dirigen su transporte público y mantienen los espacios públicos. Prestan servicios sociales, culturales y educativos como bibliotecas municipales y jardines de infancia. Operan administraciones públicas territoriales y organismos reguladores. Son lxs trabajadorxs de los servicios de la salud, sociales y de vivienda de su comunidad y la policía municipal. En muchos países son bomberos, trabajadorxs de emergencia y médicxs de primera línea.

Lxs trabajadorXs de los gobiernos municipales, locales y regionales representan la mayor parte del empleo en la administración pública mundial.

Sin embargo, lxs usuarixs de los servicios públicos y lxs políticos suelen saber muy poco acerca de estxs trabajadorxs y del papel fundamental que desempeñan en la cohesión social de las comunidades y el desarrollo económico local.

Un estudio conjunto de la OCDE y CGLU en 2016 contabilizó más de 500.000 gobiernos locales y regionales de todo el mundo. Sin embargo, sólo existen datos parciales sobre el empleo de sus trabajadorxs, que abarcan sólo 49 países, representando la cuarta parte de la fuerza de trabajo mundial.

Perú ante una encrucijada histórica: Roberto Sánchez versus Keiko Fujimori, soberanía o restauración autoritaria

El 7 de junio no se elige solo un gobierno: se define el sentido de la democracia, la soberanía y el futuro del Perú.

El proceso de escrutinio electoral en el Perú ha alcanzado un punto decisivo. Con el 100% de las actas procesadas y un 94,74% de los votos válidamente emitidos ya contabilizados, se configura una tendencia clara e irreversible: el candidato presidencial de los movimientos sociales y de Juntos Por el Perú, Roberto Sánchez, mantiene una ventaja de 20.778 votos, consolidando su posición en esta etapa clave del proceso.

En la primera vuelta electoral, Sánchez fue creciendo desde el Perú profundo enarbolando tres grandes temas:

· Asamblea Constituyente para una nueva Constitución para refundar el Perú.
· Verdad, justicia y reparaciones para las víctimas del estallido social.
· Libertad para el presidente Pedro Castillo, injusta y arbitrariamente encarcelado.

Restan aún por resolverse 4.898 actas observadas, cuyo tratamiento se encuentra dentro del plazo legal establecido —hasta la segunda semana de mayo—. Sin embargo, más allá de estos procedimientos pendientes, lo sustantivo ya se ha definido en el terreno político y ciudadano. Estamos ante una señal inequívoca de la voluntad popular.

En efecto, aunque la proclamación oficial aún no se haya producido, todo indica con claridad que Roberto Sánchez disputará la segunda vuelta presidencial frente a Keiko Fujimori, configurando así un escenario de alta polarización y de profunda disputa de proyectos de país de cara al 7 de junio.

En este contexto —y salvo que se materializara un escenario excepcional como una eventual vacancia impulsada por el actual Congreso contra el presidente José María Balcázar, que generaría una situación de inestabilidad institucional, (aunque lo consideramos improbable—), todo indica que el cronograma electoral será respetado.

Por otra parte, el candidato del pueblo, Roberto Sánchez, ya ha iniciado su despliegue territorial en defensa del voto del Perú profundo. Su presencia en las regiones comienza a consolidarse con claridad, siendo percibida cada vez con mayor fuerza como expresión viva de una campaña arraigada en los territorios y en la voluntad popular.

Pero lo que hoy vive el Perú trasciende el dato electoral. No estamos ante una disputa convencional entre candidaturas, sino ante una confrontación estructural entre dos proyectos históricos.

· Por un lado, la continuidad de un modelo excluyente, concentrador de la riqueza, funcional a intereses de élite y marcado por prácticas autoritarias que han debilitado la institucionalidad democrática y la soberanía nacional.
· Por otro, la posibilidad de abrir paso a una alternativa que no solo recupere la centralidad del pueblo y ponga en el centro la justicia social y la soberanía sobre los recursos estratégicos, sino que además derrote al abuso y la corrupción, reivindique y recupere la esperanza que representó el gobierno y el legado del presidente Pedro Castillo, ampliándola y renovándola a través de un programa de transformación con Roberto Sánchez, orientado a una democratización efectiva del Estado y de la economía.

En este marco, tal como lo están planteando con mucha fuerza Roberto Sánchez y otros candidatos de izquierda y progresistas, como Ronald Atencio y López Chau, resulta fundamental defender con firmeza la integridad del proceso electoral, rechazar cualquier intento de desconocer o distorsionar la voluntad popular y garantizar que cada voto sea respetado.

Lo que está en juego el próximo 7 de junio no es solo quién gobierna el Perú. Está en juego la legitimidad de la democracia, la vigencia de la soberanía popular y el derecho irrenunciable del pueblo peruano a decidir su destino sin tutelas ni imposiciones.

840.000 muertes al año vinculadas a riesgos psicosociales en el trabajo

Más de 840.000 personas mueren cada año a causa de problemas de salud vinculados a riesgos psicosociales, como las largas jornadas de trabajo, la inseguridad laboral y el acoso en el lugar de trabajo, según un nuevo informe mundial de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Estos riesgos psicosociales relacionados con el trabajo están principalmente asociados a enfermedades cardiovasculares y trastornos mentales, incluido el suicidio.

El informe también señala que estos riesgos son responsables de la pérdida de casi 45 millones de años de vida ajustados por discapacidad al año, lo que refleja los años de vida saludable perdidos debido a enfermedad, discapacidad o muerte prematura, y se estima que generan pérdidas económicas equivalentes al 1,37 % del PIB mundial cada año.

El informe, El entorno de trabajo psicosocial: avances mundiales y vías de acción, destaca el creciente impacto de la forma en que el trabajo se diseña, organiza y gestiona en la seguridad y salud de los trabajadores. Advierte que los factores de riesgo psicosocial —incluidas las largas jornadas, la inseguridad laboral, las altas exigencias con bajo control y el acoso y la violencia en el lugar de trabajo— pueden generar entornos laborales perjudiciales si no se abordan adecuadamente.

La cifra de más de 840.000 muertes al año se estimó utilizando dos fuentes principales de evidencia.

La primera es la información sobre la prevalencia mundial de cinco grandes factores de riesgo psicosocial en el trabajo: la tensión laboral (altas exigencias combinadas con bajo control), el desequilibrio entre esfuerzo y recompensa, la inseguridad laboral, las largas jornadas de trabajo y el acoso y la violencia en el lugar de trabajo. La segunda es la investigación científica que demuestra cómo estos riesgos aumentan la probabilidad de enfermedades graves como las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y los trastornos mentales, incluido el suicidio.

Estos niveles de riesgo se aplicaron a los datos mundiales más recientes sobre mortalidad y salud de la Organización Mundial de la Salud y del Estudio sobre la Carga Mundial de Morbilidad para estimar el número de muertes y los años de vida ajustados por discapacidad atribuibles a estos riesgos cada año. Este enfoque permitió a la OIT cuantificar tanto la carga humana como la económica, incluidas pérdidas de productividad reflejadas en los costes del PIB asociados a los años de vida saludable perdidos.

Además, el informe sintetiza un amplio conjunto de pruebas que muestran que los riesgos psicosociales están vinculados a una amplia gama de enfermedades mentales y físicas entre los trabajadores, incluidas la depresión y la ansiedad, así como enfermedades metabólicas, trastornos musculoesqueléticos y alteraciones del sueño.

28 de abril: Día Mundial de la Salud y Seguridad en el Trabajo

Esta fecha no es solo una conmemoración: es un llamado urgente a la acción. Cada día, miles de trabajadoras y trabajadores enfrentan condiciones laborales que ponen en riesgo su salud física y mental. Detrás de cada accidente o enfermedad laboral hay derechos vulnerados, desigualdades persistentes y, muchas veces, decisiones evitables.

En 2026, la Organización Internacional del Trabajo centra su campaña en los factores psicosociales y la prevención en el entorno de trabajo, alertando sobre el impacto creciente del estrés, la sobrecarga laboral, la violencia y la inseguridad en el empleo. Este enfoque resulta especialmente relevante en un contexto donde las transformaciones del mundo del trabajo intensifican las exigencias y debilitan las condiciones laborales.

Desde el movimiento sindical sostenemos con claridad: la salud y la seguridad en el trabajo no son un costo, son derechos humanos fundamentales. No pueden quedar librados al mercado ni a la lógica del ajuste. Esto implica avanzar hacia políticas públicas integrales que prioricen la prevención, fortalezcan los sistemas de inspección, garanticen la participación de las y los trabajadores y promuevan entornos laborales seguros, saludables y libres de violencia.

Los riesgos psicosociales no son individuales ni aislados: son consecuencia de formas de organización del trabajo que muchas veces priorizan la productividad por sobre la salud. Por eso, su abordaje exige respuestas colectivas, regulación estatal efectiva y un rol activo de las organizaciones sindicales.

Lideresa sindical de afiliada a la ISP en Guatemala recibe Premio Sindical Global

Lideresa forjada en la resistencia y en la defensa de la dignidad trabajadora, Xiomara Conde Pacheco personifica la lucha por la libertad sindical en Guatemala. Su trayectoria de más de veinte años en la lucha sindical refleja un compromiso inquebrantable y una respuesta firme ante las agresiones contra la clase trabajadora, lo que la posiciona como un referente de integridad y como defensora de los procesos colectivos en Guatemala.

Muy emocionada, en el momento en que recibió la noticia de que había ganado el premio, Xiomara Conde declaró:

“Quiero agradecer a todo el equipo de la ISP que hace posible hacer visible parte de lo que vivimos en algunos sindicalistas aquí en Guatemala, la represión que vivimos. Decir a lxs compañeros que la lucha no es en vano, que continuemos, que sigamos poniendo nuestro granito de arena para ser el cambio que el mundo necesita”. 

Xiomara es enfática al señalar que ser mujer y dirigente sindical en Guatemala implica una vulnerabilidad diferenciada y su liderazgo está proyectado hacia el futuro mediante un fortalecimiento institucional. Su visión defiende un sindicalismo independiente, capaz de denunciar irregularidades incluso dentro del propio Estado, bajo la premisa de que el sindicato no debe “prestarse a la corrupción”.

“La entrega de este premio a Xiomara representa el reconocimiento de una vida dedicada a la justicia social y al fortalecimiento de las organizaciones democráticas en contextos de alta complejidad. Una lideresa que no solo sobrevivió al sistema, sino que ahora busca transformarlo para fortalecer el movimiento sindical en toda la región” 

Euan Gibb, secretario regional de la ISP Interamérica 

Actualmente, con el respaldo de la Internacional de Servicios Públicos (ISP), Xiomara promueve que el caso do Xiomara, que enfrentó un proceso de destitución política como represalia por denunciar contrataciones irregulares por parte del gobierno, sea elevado ante la OIT. El objetivo trasciende su situación personal: se busca sentar un precedente internacional histórico sobre la protección de la libertad sindical y la inamovilidad de las dirigencias en contextos de persecución política.

El Premio Sindical Febe Elizabeth Velásquez es un premio global, creado en 1991 por la FNV, lleva el nombre de la activista sindical salvadoreña y secretaria general del sindicato FENASTRAS asesinada en 1989 a la edad de 27 años por sus actividades sindicales y tiene por objetivo rendir homenaje a los líderes sindicales que, trabajando en circunstancias muy difíciles y asumiendo enormes riesgos personales, defienden con determinación los derechos sindicales en países donde dichos derechos están siendo violados.

“Resulta profundamente simbólico que el Premio Sindical Febe Elizabeth Velásquez 2026, otorgado por la central neerlandesa FNV, regrese a Centroamérica para reconocer la trayectoria de lucha y resistencia de la lideresa Xiomara Conde”, dijo Claudia Sule, secretaria Subregional para América Central de la ISP. La figura de Febe Elizabeth Velásquez trasciende fronteras como un ícono del movimiento obrero salvadoreño y un pilar de la memoria colectiva sindicalista regional. Su legado está marcado por el trágico atentado del 31 de octubre de 1989 contra la sede de FENASTRAS, donde escuadrones de la muerte acabaron con la vida de nueve dirigentes, incluida la compañera Febe. En aquel entonces, FENASTRAS lideraba las demandas sociales en uno de los periodos más cruentos de la guerra civil, ocurriendo este ataque apenas once días antes de la histórica ‘Ofensiva Final.”

Reunión de trabajo de las organizaciones argentinas de la CLATE

Encabezada por Julio Fuentes, presidente de la Confederación, la reunión contó con la presencia de dirigentes de las distintas organizaciones miembro en la Argentina: Matías Fachal, secretario general de la FJA y secretario de Administración y Finanzas de la CLATE; Carlos Custer, presidente del Consejo Político Consultivo; Estérea González, sec. de Comunicación de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-Argentina) y secretaria alterna de Género y Diversidad de la Confederación; César Baliña, también dirigente de la ATE y Secretario de Previsión de la CLATE; Mario Muñoz, de ATE y Secretario de Negociación Colectiva de la Confederación y Guillermo Lugones, secretario general de la Unión del Personal Jerárquico del Banco de la Provincia de Buenos Aires (UPJ).

Participaron también dirigentes judiciales de distintas provincias como: Franco Mascheroni, secretario general de la Asociación Gremial de Empleados Judiciales de Santa Cruz; Claudio Salazar, de Neuquén, quien se desempeña como secretario de Relaciones Internacionales de la FJA ; Raúl Belcastro, de Chubut, secretario de Hábita, Previsión y Seguridad Social de la FJA y Sebastián Cerdán, de la Ciudad de Buenos Aires, secretario de Organización de la Federación que nuclea a las y los judiciales argentinos.

Durante el encuentro, Fuentes realizó un pormenorizado informe sobre las acciones y plan de trabajo de la CLATE en este 2026, entre ellas: la reconstrucción de la historia de la Confederación camino al aniversario 60 que se cumplirá en febrero de 2027; los avances en el plan de formación con la Diplomatura en Sindicalismo Internacional; la consolidación de la comunicación de la Confederación a través de sus herramientas audiovisuales como el noticiero quincenal CLATEVisión y las redes sociales; y los aspectos organizativos y administrativos camino a una nueva Conferencia Internacional de la OIT en Ginebra en junio próximo.

“Este es el año de la unidad de los pueblos”

Con la mira puesta en ampliar la participación argentina, Osmolovskaya encabezó una En ese marco, Osmolovskaya destacó la importancia de la participación latinoamericana y llamó a los jóvenes argentinos a involucrarse activamente. “Estoy orgullosa de poder estar con tantos jóvenes que quieren participar de nuestras actividades”, expresó, y añadió: “Invitamos a otros países para ver Rusia y conocer más”.

Por su parte, Ignacio Moyano, presidente del Comité Nacional Preparatorio del festival en Argentina, enfatizó la necesidad de garantizar una representación federal. “Nuestra idea es que este evento llegue a todo el país, que estemos todos representados. Que no quede en la ciudad de Buenos Aires o el AMBA”, sostuvo.

Asimismo, Moyano remarcó el valor del intercambio cultural que propone el encuentro. “Para conocer a las personas de allá. No hay nada mejor que conocer su cultura e idioma”, indicó., para luego agregóar: “Lo que tiene de interesante, en un mundo multipolar, es que el festival permite derribar muchas ideas que tenemos sobre otros países”.

El dirigente también destacó su experiencia previa en el evento: “La primera vez que fui, me permitió conocer muchas personas de otros países, con otras experiencias”.

De esta manera, el Festival Internacional de la Juventud se consolida como un espacio de articulación global que promueve la cooperación, el entendimiento entre culturas y la construcción de una agenda común entre jóvenes de todo el mundo. de prensa en la Casa Ruso Argentina, donde convocó a jóvenes de todo el país a sumarse al principal encuentro global de juventudes.

“Este es el año de la unidad de los pueblos”, afirmó la funcionaria, quien remarcó el carácter integrador del evento. “Unidad entre diferentes pueblos. Educación para los jóvenes”, agregó, al tiempo que subrayó que el festival busca fortalecer la cooperación internacional. “Tenemos un plan para la cooperación internacional”, señaló.

El festival prevé reunir a unos 10.000 participantes, 2.000 voluntarios y delegaciones de 190 países, además de representantes de 89 regiones de Rusia, en una agenda centrada en el intercambio cultural, el desarrollo de proyectos y el diálogo con expertos internacionales.

Las postulaciones para Argentina permanecerán abiertas hasta el 30 de abril de 2026, con una instancia adicional de inscripción —en carácter de reserva— entre el 1 y el 31 de mayo. La convocatoria está dirigida a jóvenes de entre 14 y 35 años.

En ese marco, Osmolovskaya destacó la importancia de la participación latinoamericana y llamó a los jóvenes argentinos a involucrarse activamente. “Estoy orgullosa de poder estar con tantos jóvenes que quieren participar de nuestras actividades”, expresó, y añadió: “Invitamos a otros países para ver Rusia y conocer más”.

Por su parte, Ignacio Moyano, presidente del Comité Nacional Preparatorio del festival en Argentina, enfatizó la necesidad de garantizar una representación federal. “Nuestra idea es que este evento llegue a todo el país, que estemos todos representados. Que no quede en la ciudad de Buenos Aires o el AMBA”, sostuvo.

Asimismo, Moyano remarcó el valor del intercambio cultural que propone el encuentro. “Para conocer a las personas de allá. No hay nada mejor que conocer su cultura e idioma”, indicó., para luego agregóar: “Lo que tiene de interesante, en un mundo multipolar, es que el festival permite derribar muchas ideas que tenemos sobre otros países”.

El dirigente también destacó su experiencia previa en el evento: “La primera vez que fui, me permitió conocer muchas personas de otros países, con otras experiencias”.

De esta manera, el Festival Internacional de la Juventud se consolida como un espacio de articulación global que promueve la cooperación, el entendimiento entre culturas y la construcción de una agenda común entre jóvenes de todo el mundo.