La justicia para las mujeres no puede separarse del trabajo decente, los servicios públicos y la organización sindical

En el marco del 70.º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas (CSW70), el movimiento sindical mundial organizó el evento «Reimaginando la Justicia: Trabajo Decente para las Mujeres», un foro de diálogo que reunió a líderes sindicales, expertos de organizaciones internacionales y federaciones sindicales mundiales para debatir cómo garantizar el acceso a la justicia para las mujeres trabajadoras.

La reunión tuvo lugar en el Church Center de Nueva York y abordó una premisa fundamental: sin trabajo decente, no existe un acceso real a la justicia para las mujeres. Desde esta perspectiva, las presentaciones analizaron el papel de los derechos laborales, la negociación colectiva, la inspección laboral, la igualdad salarial, los sistemas de atención y los servicios públicos en la construcción de sociedades más democráticas e igualitarias.

Servicios públicos y sindicatos para garantizar la justicia laboral
Uno de los momentos más destacados del evento fue el discurso de Catherine McKenna, presidenta del sindicato británico UNISON y representante de PSI en el segundo panel, quien subrayó que el acceso efectivo a la justicia para las mujeres trabajadoras depende directamente de unos servicios públicos sólidos y de sindicatos capaces de defender los derechos de las trabajadoras.

McKenna señaló que más de un millón de los 1,3 millones de miembros de UNISON son mujeres, lo que convierte al sindicato en la mayor organización femenina del Reino Unido.

Basándose en esta experiencia, explicó que los sindicatos han desempeñado un papel fundamental para garantizar que los mecanismos de justicia laboral sean realmente accesibles. Un ejemplo emblemático fue la batalla legal contra las tasas que el gobierno británico imponía para acceder a los tribunales laborales, que podían alcanzar las 1200 libras esterlinas y provocaron una drástica disminución de las denuncias, especialmente en casos que afectaban a las mujeres, como la discriminación por razón de sexo, embarazo o igualdad salarial.