Congreso de Mujeres Trabajadoras Organizadas impulsa organización, feminismo de clase y derechos laborales

En el marco de la conmemoración del 8 de marzo, la Vicepresidencia de la Mujer y Equidad de Género de la CUT, encabezada por la vicepresidenta Karen Palma, realizó el Congreso de Mujeres Trabajadoras Organizadas, instancia que reunió a cerca de 300 dirigentas sindicales de todo el país, provenientes de todos los sectores productivos del país.

La jornada se desarrolló como un espacio de encuentro, reflexión y fortalecimiento de la organización sindical de las mujeres, abordando los principales desafíos que enfrentan en el mundo del trabajo, así como la necesidad de avanzar en derechos laborales con perspectiva de género.

En la ceremonia inaugural participaron diversas autoridades del mundo político, sindical e institucional, entre ellas el presidente de la CUT, José Manuel Díaz, quien en su intervención relevó el carácter estratégico del feminismo de clase para el movimiento sindical, “porque impulsa que las demandas de género no queden aisladas de las demandas del mundo del trabajo”, dijo aclarando que «el feminismo de clase no solo reclama igualdad formal, sino que transforma las condiciones materiales de vida de las mujeres trabajadoras, vinculando la lucha por derechos laborales con justicia social”.

Por su parte, Karen Palma, a cargo de la vicepresidencia de la mujer de la CUT, puso el acento en llegar a «otras mujeres que muchas veces son invisibles, las mujeres del trabajo informal. Necesitamos fortalecernos también orgánicamente y seguir trabajando en llegar a todos los espacios de la lucha sindical» a lo que agregó al finalizar que «lo único que nos va a poner en pie para poder enfrentar los desafíos que vienen es nuestra propia organización y nuestras propias fuerzas que construimos día a día».

Durante la jornada se desarrollaron dos foros centrales. El primero, titulado “La lucha histórica de las mujeres y los nuevos desafíos”, abordó el recorrido de las conquistas de las mujeres y los desafíos actuales en un contexto de transformaciones del mundo del trabajo.

El segundo foro se centró en “Las mujeres trabajadoras y su demanda por un sistema de cuidados que responda a la realidad laboral”, destacando la urgencia de avanzar hacia un sistema integral de cuidados que reconozca su valor social y permita una efectiva conciliación entre la vida laboral y personal.

La jornada continuó durante la tarde con paneles temáticos que abordaron materias clave como negociación ramal, violencia en el trabajo, trabajo informal, salud con perspectiva de género, y los impactos de la automatización, entre otros, consolidando un espacio de discusión y construcción colectiva desde el movimiento sindical.

El Congreso cerró con un mensaje político claro: sin las mujeres trabajadoras no se mueve el mundo, y no habrá justicia social sin feminismo de clase, reafirmando el compromiso de la CUT con la organización, la lucha colectiva y la ampliación de derechos para todas las trabajadoras.