Iraníes exiliadas en Alemania: “Lo único que queda es rabia”

En algún momento, se vuelve imposible mantenerse al margen, dice Ati (nombre cambiado para proteger su identidad). La joven investigadora de medicina molecular huyó de Irán hace 10 años con solo una maleta y una laptop. Hoy, en su nuevo hogar en Bonn, Alemania, canaliza esa experiencia para organizar protestas y denunciar públicamente al régimen.

“¡Este régimen mulá no es legítimo cuando declara la guerra contra su propio pueblo, nunca lo ha sido!”, le dice a la multitud en una concentración en el centro de la excapital alemana, lo que provoca una oleada de estruendosos aplausos.

Tras una noche de insomnio, se despierta al día siguiente temblando de frío. Muchos iraníes en el exilio experimentan la misma reacción al enfrentarse a la brutalidad desenfrenada del régimen y a los miles de muertos en las protestas, una carga que los lleva al límite emocional y físico.

Desesperada, Ati intenta contactar a sus familiares y amigos por teléfono y redes sociales, una tarea casi imposible bajo el bloqueo de comunicaciones impuesto por el Gobierno.

La mujer declara a DW que esto ha tenido consecuencias fatales para el sector de la salud en el país. “La comunicación entre hospitales también fue cortada. Esto significa que la gente muere porque no puede recibir atención con la suficiente rapidez”, lamenta.

El régimen de los mulás también está reprimiendo violentamente a los voluntarios médicos, agrega. “Oímos que los médicos que acuden a atender a los heridos en sus casas están siendo arrestados, e incluso asesinados”, dice. Ati señala que el Gobierno iraní incluso usa ambulancias como cubierta para detener a los manifestantes.

Ella desearía poder hablar de todo esto con su padre y su hermano. Sin embargo, ambos apoyan al régimen y no ha tenido contacto con ellos por años. Esto no es raro: en muchas familias iraníes, la división se extiende directamente al hogar.

Rendirse nunca ha sido una opción para estas mujeres. El sábado, volvieron a alzar la voz contra el despreciado régimen de los mulás en una protesta en Colonia. Además, piden al Gobierno del canciller alemán Friedrich Merz que haga más de lo que ha hecho hasta ahora. Hellen Nosrat lo resume así: “Alemania necesita su propia política sobre Irán, independiente de Estados Unidos, y debe defender la democracia en Irán”.